cuando llega la ola no tengo miedo. dejo que me cubra e imagino por un instante lo bonito que sería ahogarme mientras veo como el mar se revuelve a mi alrededor
-o en mi estómago-
me gusta creer que soy un lobo cuando me quito los zapatos en medio de cualquier tierra y siento como los dedos de mis pies se van quedando fríos y rígidos, como si paso mas de cinco minutos con los pies hundidos aparecen los gusanos para darme la bienvenida y agradecerme que haya vuelto.
no suelo tener miedo a la oscuridad en espacios abiertos, pero si en la cama que me vio llorar y follar por primera vez.
cuando me atraganto al llorar noto como sube lo amargo del vomito y lo retengo para no volver a abrazar al fantasma bulimico que quiere llevarme al otro lado con él.
me duele la espalda de curvarme en la cama entre el placer de mis dedos. de levantar demasiado el trasero al no poderme contener.
cuando me escuece la nariz se que ha sido una noche larga, y cuando me lloran los ojos se que acaba de empezar.
los ciervos me esperan en la esplanada de mi pueblo y me miran con curiosidad estropear su camino. se asustan si me muevo muy rapido por si saco un arma.
la luna me observa por las noches dar las ultimas caladas y bajar la vista antes de cerrar la ventana.
me gusta abrir la mosquitera y dejar que corra el aire por mi cuerpo desnudo, acariciar con cuidado mis pezones y hacer círculos alrededor del ombligo. a veces toco donde pega el aire, simulando una caricia que no tengo.
me imagino unos labios abrazando mi entrepierna, y un dedo apretando mi columna. y suspiro muy lento dejando que el sonido llene las cuatro paredes que me encierran.
afilo mis cuchillos y los imagino en mi pecho. los guardo con cuidado para no cortarme por error.
soy mia aunque siempre me hicieron pensar que era de alguien, y es el espejo el que siempre intenta darme la razón.
cierro los ojos y no veo a nadie. quizás mi cerebro quiere hacerme sentir que esta noche solo estoy yo.
mi vida me pesa, y la luz me ciega.
y al final todo lo que tengo es
un cigarro
un ronquido de mi padre
y de fondo los acordes de una triste -pero bonita- canción.